Inteligencia Emocional Curso Online

Inteligencia emocional como herramienta para éxito empresarial

Comparta este post

Al hablar de Inteligencia Emocional nos referimos a la capacidad de manejar emociones (miedo, ira, tristeza, placer, etc.) que impulsan nuestros comportamientos y las relaciones con los demás. Aplicado al campo empresarial, este concepto resulta de gran utilidad en el momento de gestionar grupos de trabajo con objetivos comunes.

Es imprescindible para una empresa conocer el mapa humano (relaciones, motivaciones, hábitos) que predomina en la organización. Recientes estudios en la materia señalan que los gerentes de empresas que han recibido algún tipo de formación en inteligencia emocional han incrementado la productividad de sus empresas en un 18.1%. Los partidarios de la inteligencia emocional hablan de crear un nuevo perfil de directivo en el que predominen los siguientes aspectos:

  • Autoconocimiento: conocer y manejar sus propias emociones en el día a día. Esto ayudará a gestionar con mayor acierto las distintas tareas que se proponga.
  • Autocontrol: saber cuáles son los límites de cada emoción y en qué casos es preciso transmitir o generar algunas de ellas.
  • Empatía: ser capaz de reconocer las emociones en las personas que tiene a cargo y ponerse en su lugar. Ésta es una de las reglas esenciales de la inteligencia emocional.
  • Habilidades sociales: se debe desarrollar aptitudes para la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la capacidad para gestionar momentos de crisis y la comunicación eficaz y oportuna.
  • Flexibilidad: es necesario fomentar un ambiente más propicio a la comprensión y el diálogo.
  • Optimismo: los proyectos sólo tienen éxito si al frente se encuentran personas que crean en la consecución de los objetivos.

La inteligencia emocional también consiste en saber transmitir las actitudes mencionadas para que se incorporen a la rutina de los grupos laborales. Es por ello que Formación2.0 diseñó un programa de Inteligencia Emocional que le permitirá entrenar a sus colaboradores y desarrollar competencias con las que podrá aprender a canalizar su estado de ánimo, e incluso el de los que los rodean, y con ello mantener un buen clima laborar y el logro de resultados en la empresa.  

Por: María Fernanda Varillas